XCI CRUCERO DE INSTRUCCIÓN.-VIDA A BORDO.-29-05-2019

Categoría: Noticias
Publicado el Lunes, 03 Junio 2019 15:19
Escrito por jeronimo
Visitas: 308

El día a día en el Buque-Escuela "Juan Sebastián de Elcano" es una dualidad entre la rutina de lo cotidiano, que te mantiene en la zona de confort, y el deseo de realizar alguna actividad diferente que te aleje de dicha zona.

Por naturaleza el ser humano es un hombre de costumbres, al igual que cualquier otro animal; estas costumbres son fáciles de conseguir en un buque, ya que no hay muchas posibilidades de salirse de esa rutina...El levantarse antes de diana, desayunar y dar el último repaso a la materia que se impartirá en clase ayudan a afrontar el día con tranquilidad. Soy el Capitán de Infantería de Marina Núñez, destinado en la Escuela Naval Militar, y embarcado en el “Elcano” para este XCI Crucero de Instrucción.

La revista de policía de los alumnos de la Tercera Brigada es la primera toma de contacto con ellos...las caras de sueño indican que hay exámenes...Alguna mancha en el uniforme, algún corte de pelo que ya excede en longitud son las primeras pinceladas que quebrantan los trazos de esa monótona rutina... Comienzo con las clases, en ellas se ve en los alumnos como las guardias o el estudio de la noche anterior hacen mella, su batalla con el sueño es encarnizada, pero alguna ayuda por mi parte les hace que venzan al sueño definitivamente.

Hace unos días, un cambio en la programación les dibujaba una inusual actividad, permitiéndoles realizar un lanzamiento de bengalas en vez de la habitual clase de deporte...A continuación, otro inusual actividad volvió a cambiar el rumbo y les separó de lo cotidiano, con motivo de la festividad de San Juan de Nepomuceno patrón del Real y Glorioso cuerpo de Infantería de Marina tuvo lugar la conferencia cultural sobre "El Tercio Viejo de Barlovento y San Juan de Nepomuceno". Doble forma de aumentar el conocimiento sobre la historia de uno de los cuerpos de la Armada y rendir homenaje a aquellos que en el trascurso de la historia sufrieron como nuestro Patrón. Un poco de tiempo libre siempre viene bien, y que mejor forma que dedicarlo al deporte.

Otro torpedo a la línea de flotación de la monotonía fue la comida con el Señor Comandante. Unos cuantos alumnos de Infantería de Marina, unos cuantos músicos, el Páter y yo mismo conformábamos una buena paleta que se transformó en una conversación colorida y diferente, abordando temas de toda clase, pero sin duda fueron los alumnos quienes llevaron la iniciativa para aprender de aquella experiencia que atesoran los antiguos. La tarde fue de nuevo víctima de la rutina, un poco de deporte, de nuevo, aprovechando el tiempo libre para posteriormente cenar. En el concierto celebrado tras la cena se volvió a romper el guion que la rutina quería marcar, interpretando "La Marcha Heroica" por parte de la banda de música y acompañando todos los infantes con sus voces en este último homenaje a la Infantería de Marina y en especial a su Patrón.

Sin duda, podemos decir que aquel día en que honramos a los que nos precedieron, ha sido uno de esos días en que las actividades diferentes sacian el espíritu aventurero, inconformista y transgresor de rutinas que todo ser humano necesita completar.

Volviendo ya al presente, y ya en la tranquilidad de mi camarote, preparar las clases del día siguiente pondrá fin a un día más. Seguro que más días vendrán a romper la monotonía en medio del mar, pero mientras seguiremos sirviendo POR TIERRA Y POR MAR.