PRIMERA CRÓNICA DE LA VIDA A BORDO DEL "JUAN SEBASTIÁN DE ELCANO" EN LA SEGUNDA FASE DEL LXXXV CRUCERO DE INSTRUCCIÓN

Categoría: Noticias
Publicado el Viernes, 07 Marzo 2014 14:44
Escrito por jeronimo
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Como es costumbre, a partir de este momento iniciamos la serie de entregas de la Vida a Bordo acaecida en la segunda fase del LXXXV Crucero de Instrucción del buque-escuela de la Armada Española "Juan Sebastián de Elcano". El lector-lectores observarán que la crónica elaborada lleva la firma de un Guardiamarina, lo que constituye una acertada e importante novedad. Desde este foro informativo deseamos lo mejor para la dotación y alumnos del velero español en el transcurso de su largo y dilatado itinerario que le llevará a visitar varios países hasta llegar nuevamente a España el próximo mes de julio.

El 1 de Marzo de 2014, comienza la segunda parte del LXXXV Crucero de Instrucción. Muchas expectativas y ganas de empezar, aunque dejar a la familia y amigos atrás no será fácil. Hay que ser positivos y pensar que cuatro meses no es tanto tiempo, y sobretodo que lo que nos depara este viaje es único, para recordar toda la vida.

El día comienza con la tradicional misa en la iglesia de Santo Domingo, donde nos acompañan algunos de nuestros familiares y amigos. Una vez finalizada la misa, los guardias marinas desfilamos por la calle de vuelta al muelle “Ciudad” del puerto de Cádiz, donde se encuentra atracado el buque. En el muelle cientos de personas esperan para despedirnos.

Una vez a bordo formamos para el saludo a la voz,  y se efectúan los cañonazos y las voces de Viva España de ordenanza a la llegada del Almirante Jefe de Estado Mayor de la Armada. Mientras embarcan el resto de autoridades y despiden al Comandante en su Cámara, la dotación y los alumnos bajamos a tierra para abrazar a los familiares que vienen a despedirnos. No da tiempo para mucho, pues el barco debe zarpar. Muchos “te quiero”, “envíanos una postal”, “cuídate mucho” y algún que otro llanto de niño y, sobretodo, esperanza de un pronto reencuentro. 

La maniobra de atraque transcurre con una mezcla de sentimientos difícil de describir, una rara combinación de tristeza y emoción; cuántas cosas nuevas por el horizonte, cuántas singladuras, cuántas anécdotas nos vienen por la proa…

Primer día que nos despertamos en la mar y no son pocas las dudas y pensamientos que se nos pasan por la cabeza. Por delante muchos meses de navegación, fuera de casa y echando de menos a los seres más cercanos, pero también sabiendo que los puertos a visitar son más exóticos que los de la primera parte del crucero, y este hecho no cabe duda de que es un gran estimulante. Además, hoy es domingo, y como tal, festivo en la mar.

Como toda jornada dominical comenzó el día relajado. Después de la misa de los domingos para algunos, esta vez celebrada en la cámara de guardiamarinas debido al mal tiempo, continuamos con el primer concierto en cubierta del crucero. Para esta segunda fase han embarcado  músicos procedentes de varias unidades y acuartelamientos de la Armada, y a pesar de ser la primera vez que tocan juntos, animaron con mucho arte a la dotación que, al unísono, pedía más y más canciones.

Hoy es lunes y el amanecer se desluce con nubes grises, el cielo bastante cubierto y poquito viento, como si viniera escrito en un guión. Con estas condiciones empezamos una nueva semana en la que retomamos las clases y los trabajos alumnos y toda la dotación, la vuelta a la rutina cuesta, pero se coge con ganas...

A la hora de la comida tuvimos un cambio de hora, pasando al huso horario de las Islas Canarias, nuestro próximo destino. Supuso retrasar nuestros relojes una hora y para alguno el cambio significó un tiempo extra para poder terminar un trabajo pendiente y, para otros, una hora más de siesta...

Con la caída del sol el día va llegando a su fin. Se nota el ambiente de estudio en la Cámara de guardias marinas. El martes tienen un importante examen de la asignatura de Liderazgo, y después del parón al terminar la primera fase del crucero, hay que desengrasar las neuronas.

Amanece el martes 4 de marzo con los cielos completamente cubiertos. Esto sería una mala noticia para la mayoría, pero los guardias marinas son gente distinta, con otra mentalidad. Siempre buscan la parte positiva, a esto y les lleva a pensar: “oye, ¡al menos no hay crepúsculo ni meridiana!”

A pesar del grisáceo día no llueve y podemos hacer vida y deporte en cubierta, tomar el fresco en pleno Océano Atlántico y charlar con los compañeros en los ratos libres que tenemos. La mañana transcurre con mucha normalidad, pero por la tarde se toca maniobra general para virar por redondo.

Cualquiera a bordo diría que las nubes nos persiguen cómodamente sin dejarnos ver ni Sol, ni Luna ni las estrellas, pero por lo menos ya se empieza a sentir la pequeña subida de temperaturas conforme nos acercamos al Ecuador.

Llega la mitad de la semana, que está siendo movidita debido a la mar tendida. Olas de entre 4 y 5 metros nos zarandean día y noche dificultando, aunque no evitando, la actividad rutinaria del buque.

A pesar de lo tediosa que puede llegar a ser la mar revuelta, el día pasa muy rápido ya que hemos tenido mucha maniobra a lo largo del día.

Llegada la tarde los guardias marinas realizan la exposición de la recalada del siguiente puerto, Santa Cruz de Tenerife. Ya solo falta un día más para poder disfrutar de su magnífico carnaval y sus sabrosas “papas al mojo picón”.

Hoy es miércoles de Ceniza, se celebra la misa en la Capilla y, a causa de la gran asistencia, cámara de guardias marinas conjuntamente. Durante el reparto del bocadillo por la mañana hemos conocido el intrigante “bocadillo sorpresa” del Elcano, que no es más que un bocadillo hecho de alguna conserva en lata como atún, pulpo o calamares. Eso sí, para la cena hemos disfrutado, una vez más, de la riquísima pizza Elcano, esta nunca defrauda.

Por fin jueves, víspera de entrada en puerto, y como corresponde en este buque escuela, régimen de intensivo en la mar. Toda la dotación nos remangamos y nos ponemos manos a la obra, nos espera un día duro de trabajo, pero por una buena causa, Santa Cruz de Tenerife...

Transcurre el día lijando, barnizando, pintando, baldeando, aferrando…Al llegar el ocaso aun queda alguno terminando de ultimar detalles en su sección de cubierta, pero para la cena ya estamos todos francos. Hoy además el menú es muy suculento: sopa de ajo, que el personal de cocina le tiene perfectamente cogida la medida, y chuletón con patatas; nos lo hemos ganado. Finaliza así el día, exhaustos pero contentos del buen trabajo realizado, Tenerife es una Isla en la que muchos ya han estado, pero a la que siempre es un placer volver.