CRÓNICA FINAL DE LA NAVEGACIÓN TRANSOCEÁNICA ANTES DE RECALAR EN CARTAGENA DE INDIAS Y RELATO DE ALGUNAS DE LAS EMOTIVAS VIVENCIAS Y ACTIVIDADES DESARROLLADAS DURANTE LA SEMANA DE ESTANCIA EN ESTA CIUDAD CARIBEÑA

Categoría: Noticias
Publicado el Martes, 22 Abril 2014 17:54
Escrito por jeronimo
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En este 11 de abril, último viernes de cuaresma de 2014, comenzamos la vigésimo tercera singladura de la primera navegación transoceánica en este 85 Crucero de Instrucción. Comienza un nuevo día en la mar, y ya son más de veinte seguidos los días que llevamos a bordo tras dejar atrás el singular puerto de Praia, en el archipiélago de Cabo Verde. 

Sin duda, éste es uno de los grandes retos del crucero y punto fundamental en su planificación: todo Crucero de Instrucción debe contemplar, al menos, dos navegaciones de duración superior a 20 días. El objetivo está claro, los Guardiasmarinas deberán convivir en un espacio reducido durante largos períodos de tiempo, y aprender valores como la tolerancia, el esfuerzo conjunto o el ánimo frente a la adversidad. Todos sabemos la importancia que en su futuro profesional tendrán estos valores. 

Con el avistamiento de los rascacielos de Boca Grande en las primeras horas de la mañana del sábado día 12 damos por cumplido el objetivo y, casi olvidada ya la navegación transoceánica, pronto empezamos a pensar en el puerto que nos espera. Esta vez el puerto tiene un sentido especial. Cada punto de la Bahía evoca un episodio de la batalla de Cartagena de Indias, escenario en el que un marino ilustre, don Blas de Lezo, escribió una de las páginas más gloriosas de nuestra historia. El estudio de su figura en la asignatura de liderazgo, la exposición cultural y la descripción histórica llevada a cabo por nuestros compañeros, y hasta la representación de los oficiales en la Feria de las casetas nos ayudaron sin duda a comprender cómo nuestro héroe llevó a cabo su hazaña. 

En un sencillo pero emotivo acto en el que participaron también cadetes colombianos, el Embajador de España en Bogotá, el Director de la Escuela Naval de Colombia y el Comandante del buque depositaron una corona de flores en memoria del insigne marino español, en el año en que se cumplen 325 años de su nacimiento.

Muchos de nosotros quisimos  también acercarnos a visitar el imponente Castillo de San Felipe de Barajas, maravilla de ingeniería militar, donde nada quedaba al azar y donde todo tenía un sentido, desde la inclinación de sus muros hasta la posición de sus baterías, en palabras del guía que nos acompañaba. 

La proximidad con las gentes de un país tan amigo como Colombia se pudo notar nada más llegar a puerto. Numerosos familiares nos aguardaban en el muelle, pancarta de bienvenida en mano. La coincidencia del período vacacional permitió a algunos viajar incluso desde España en un emotivo reencuentro. La banda de música de la Armada colombiana tocaba ritmos caribeños y la nuestra respondía con pasodobles españoles. Así fue nuestra llegada, por fin,  a la rebautizada por algunos como “la Esperada”. 

Cartagena de Indias constituye actualmente el principal destino turístico en Colombia, y uno de los más importantes del Caribe. La ciudad amurallada, los fuertes, su centro histórico, las casas de estilo colonial, con sus floridos balcones de madera, fachadas coloridas y patios interiores de espectacular belleza son sin duda grandes atractivos, como también los son las playas de arena fina y agua cristalina en las islas próximas. De todo ello pudimos disfrutar en este puerto.  Artesanías colombianas, esmeraldas o café llenaron las mochilas de los aventureros, bajo un calor sofocante y una humedad altísima, y la gastronomía, actividades náuticas y visitas culturales ocuparon nuestro tiempo. 

Desde los pequeños taxis amarillos que circulaban por la ciudad hasta los vendedores ambulantes por la calle, las exóticas palmeras o los sombreros de paja, la simpatía de las gentes y la proximidad del idioma, todo evocaba la tradicional ciudad caribeña.  

Tuvimos también ocasión de conocer los Guardiasmarinas colombianos, con los que hicimos un intercambio de cámaras y contra los que jugamos partidos de fútbol y baloncesto. Nos acompañaron en la ofrenda a Blas de Lezo, en la visita a su Escuela Naval y en la recepción que ofreció el barco.

Tras una larga e intensa semana en puerto, el sábado 19 partimos por la tarde del muelle “Edurbe”. Al duelo por la Semana Santa se unía el del fallecimiento de uno de los mejores escritores latinoamericanos, Gabriel García Márquez, colombiano de nacimiento, muy sentido en el país. Nuestra bandera ondeaba a media asta y las bandas de música tocaban esta vez canciones de despedida. Ya no estaban los familiares que nos recibieron, pero el recuerdo imborrable de Cartagena de Indias quedará grabado en nuestro baúl de experiencias del "Juan Sebastián de Elcano". 

Navegando por la Bahía, dejando en la estela Cartagena, mirábamos por la proa a nuestro próximo destino, Santo Domingo.