La diana floreada dio el pistoletazo de salida a un día gobernado por el desorden. En el "JSE", cruzar el Ecuador significa entrar durante un día en los dominios del dios Neptuno. El Comandante “cede” el mando al Rey de los Mares, representado por el Cabo Primero más antiguo. Después de una mañana de competiciones y juegos entre la dotación y la comida en cubierta, comienza el bautismo de los “neófitos”, que son todos aquellos que cruzan por primera vez. Estos le entregan un tributo, consistente en un mechón de pelo y se bautizan en unas aguas de dudoso origen. Ahora, toda la promoción tiene la cabeza blanca y reluciente y parecemos bolas de billar. Pero no volveremos a ser neófitos.
Hasta la próxima desde la mar, y desde el hemisferio Sur. Mando un abrazo a mi madre y a mis hermanos. ¡Te quiero, Lole!
A bordo del B/E "Juan Sebastián de Elcano", GM Fernández de Benito.