Nadie, salvo los que hayan estado en el muelle alguna vez para recibir o despedir al "Juan Sebastián de Elcano", es consciente de la emoción que se respira entre las familias y los tripulantes. Ayer tocó recibir a quienes han navegado cuatro meses por el mundo. Por la escala volaban los pies de quienes corrían a abrazar a los suyos. Había llegado el buque-escuela después de realizar su LXXXVIII Crucero de Instrucción, que inició en Cádiz el 20 de agosto y le ha llevado de Lisboa a Cabo Verde, de Brasil a Senegal, de Casablanca a La Tacita.
En una mañana fría y limpia, la vuelta a casa por Navidad hacía recordar cierto anuncio televisivo de turrones. Allí estaba la familia de un músico de San Fernando sosteniendo la pancarta con la leyenda "Seba, valiente, aquí está tu gente". Todos con gorros de Santa Claus y cantando villancicos. Fue, sin duda, la bienvenida más llamativa. "Estoy deseando que se baje del barco. Lo ha pasado mal con la muerte del compañero. Ha sido muy duro, porque era un chaval encantador al que todos le habían cogido cariño", decía Conchi, la madre de Seba. Y es que la mañana, alegre por el regreso, tenía un punto de tristeza recordando al marinero granadino del "Elcano" que fallecía en octubre en un hospital de Brasil, después de caer enfermo en el barco.
En cartulinas y telas se leían las bienvenidas a casa. Una de ellas, para Guille Hoyos, un Guardiamarina chiclanero de 22 años que estará con su gente hasta el 8 de enero antes de incorporarse a la Escuela Naval Militar de Marín (Pontevedra). "Cuatro meses es mucho", señalaba Pedro, su padre. Para recibir a Sergio Lancha su familia había venido en coches particulares desde Toledo, saliendo a la una de la madrugada para estar a tiempo en Cádiz. "¡Lo que se hace por un hijo!", decía Mari Carmen, su madre. Al lado, su novia María. Poco antes de las diez atracaba el buque-escuela embajador de Cádiz por el orbe, trayendo a los Guardisamarinas pertenecientes a la 418ª del Cuerpo General y la 148ª de Infantería de Marina. Autoridades militares junto a las civiles, representadas por el delegado del Gobierno en Andalucía, Antonio Sanz, y por el concejal de Hacienda del Ayuntamiento gaditano, David Navarro. Esperaba asimismo al barco el Rector de la Universidad de Cádiz, Eduardo González Mazo.
Una vez realizados los amarres a bordo la banda de música del "Elcano" tocaba el villancico 'Blanca Navidad' y el pasodoble 'Chiclanera'. Las salvas del cañón daban paso al desembarco de la tripulación, bajo la banda sonora de los besos y los abrazos. El chiclanero Seba, merced a su ruidosa hinchada, se había hecho ya "famoso" entre los medios de comunicación allí citados. "Sabía que me iban a recibir así, pero es muy bonito", comentaba. Y tanto. En los hogares de estos hombres y mujeres de la mar quedan muchas cosas por contar en tan señaladas fechas.