Comienza el LXXXIX Crucero de Instrucción
08.30 de la mañana, ¡Por fin había llegado el día!, 76 Guardiasmarinas esperábamos en el muelle de Cádiz frente al buque que se convertiría en nuestro hogar durante los próximos cuatro meses. Que por cierto, me he enterado que no hay barco en el mundo que haya navegando tantas millas como él.
A continuación y tras dar la novedad, los GG MM desfilamos hacia la iglesia de Santo Domingo donde se celebra todos los años la tradicional misa para posteriormente desfilar con la Galeona hasta el barco.
Una vez de vuelta en el barco comenzaron a embarcar las autoridades, entre las que se encontraba la Ministra de Defensa. El muelle se llenó rápidamente de familiares y amigos, pero para nuestro asombro vinieron muchos curiosos que no querían perderse la salida del veterano velero.
Todos comentábamos entre nervios y orgullo la gran cantidad de gente que se veía el muelle este año y es que había personas ondeando banderas y portando carteles de despedida incluso fuera del recinto del puerto.
A las 12 largamos la última estacha y entre aplausos empezaba la primera singladura del LXXXIX Crucero de Instrucción del Buque-Escuela "Juan Sebastián de Elcano". Hubo más de una lágrima, tanto en el muelle como a bordo, al ver cómo nos alejábamos de Cádiz y de nuestras familias.
Cuando perdimos de vista el puente de la Constitución se notaba las ganas e ilusión por comenzar esta nueva aventura. Aventuras que, según los viejos del lugar, nos marcarán el resto de nuestras vidas.
Y tras las dos primeras noches a bordo, tras un bombardeo constante de explicaciones por parte de los “protos” (profesores) y dotación, el movimiento del barco, el sueño que ya vamos acumulando, podemos decir que los comienzos nunca son fáciles.
Dicen que andamos algo “perdidos” (y más de uno mareado), sin saber muy bien qué tenemos que hacer, cuándo y dónde. Pero al menos la mar y el viento parece que disminuyen.
Quedan 4 meses por la proa. ¡Que comience la aventura!