VIDA A BORDO, DEL 18 AL 21 DE MARZO DE 2017

Categoría: Noticias
Publicado el Viernes, 24 Marzo 2017 21:05
Escrito por jeronimo
Visitas: 1994

El día que vamos a entrar en puerto no cuesta tanto levantarse de la cama, por muy pronto que haya que madrugar ¿por qué será? Aunque llevamos pocos días de navegación, esta va a ser la última escala antes de cruzar el Atlántico.

A las 09:00 se afirmaban las primeras estachas que “amarraban” el buque al puerto de Santa Cruz de Tenerife (a los lectores más marineros pido que me permitan la jerga terrestre), tras una calurosa recepción con banda de música y multitud de personas que asistieron a nuestra llegada.

A mediodía, los Guardiasmarinas nos dividimos en dos grupos: los voluntarios a participar en la Regata en el Real Club Náutico de Tenerife y quienes fuimos a descubrir un poco la ciudad y disfrutar de su gastronomía. Yo, concretamente estaba deseando probar las famosas “papas arrugadas”.Todo lo que vimos de la ciudad nos encantó, y su gente cálida y cercana nos hizo estar como en casa.

Al día siguiente, nos fuimos de excursión guiada al Teide, pero desafortunadamente tuvo que cancelarse debido a una nevada que obligó a cortar las carreteras. Pero la excursión siguió adelante con otro itinerario y pudimos visitar los pueblos de La Orotava, el Puerto de la Cruz y San Cristóbal de la Laguna. En esta visita contamos con un guía que nos explicó toda la historia, culturas y flora de éstos lugares de una forma perfecta y además muy entretenida.

El tercer día en puerto asistimos a una visita cultural a San Cristóbal de la Laguna, donde nos hicieron una ruta para que pudiésemos contemplar los diferentes estilos arquitectónicos de la zona. Allí nos atendieron de una forma espléndida (una vez más). Nos vimos arropados por los vecinos de esta ciudad en todo momento, e incluso quisieron hacerse fotos con nosotros en varias ocasiones.

A la vuelta de nuestra visita todos volvimos al barco para recibir a bordo al Almirante del Mando de Canarias.

Y esa misma noche los GG MM nos pusimos de punta en blanco con nuestra chupa blanca para nuestra primera recepción que tuvo lugar a bordo a partir de las ocho de la tarde. A ella asistieron multitud de autoridades civiles y militares y otros muchos invitados.

 

El cuarto y último día de puerto a las 09:00 largamos esas mismas estachas que cuatro días antes nos “amarraban”. Poco después pusimos rumbo a Santo Domingo. Ya con las fuerzas renovadas en este maravilloso puerto partimos hacia el Caribe, una navegación de 25 días que se prevé dura pero emocionante, y donde seguiremos aprendiendo y trabajando duro.