Ayer dejamos atrás Nueva York y pusimos proa hacia Cádiz, afrontando con ilusión esta última singladura del crucero. La despedida de la gran manzana queda ya en la estela, y con ella se abre el tramo final de una travesía que empezó hace casi seis meses.
La mañana ha comenzado con una maniobra general para dar el aparejo, esperemos que los vientos nos acompañen y no haga falta cargarlo hasta divisar tierra española. Por la tarde hemos podido hacer un hueco para seguir el fútbol, con la vista puesta al que esperemos podría ser nuestro rival en la semifinal.
Como cada jueves, no ha podido faltar la tradicional calle de la tapa, seguida del concierto, que ha cerrado la jornada con su característica vuelta final y la felicitación de los cumpleaños a lo largo de los últimos días. Una cita que ya no forma parte de nuestra rutina y que sabe distinta esta vez, sabiendo que cada jueves que pase nos acerca un poco más a casa.
Que nuestra patrona, la Virgen del Carmen guíe nuestro rumbo en esta última etapa de nuestro crucero.
Fdo:
GM1 Ignacio Peciña Cortizo