Hoy, domingo 12 de febrero, amanece un nuevo día a bordo de este maravilloso buque-escuela navegando en demanda de Río de Janeiro. Al horizonte, el sol que se deja ver entre las nubes características de esta zona tropical nos deja un peculiar amanecer. El día de hoy ha transcurrido con total normalidad, aunque ha sido muy especial para algunos.
En primer lugar algunos de nosotros hemos tenido a bien comenzar la mañana con una subida a los palos a modo de despeje y disfrute, qué mejor manera que comenzar un domingo con mi compañero Raúl desde lo alto de esta octava maravilla, con probablemente una de las mejores vistas que vaya a tener nunca y una sensación que pocas veces se puede experimentar, estar allí arriba junto a la inmensidad del océano Atlántico. PD: Mamá no te preocupes, llevamos arnés de seguridad.
Por otro lado, hoy ha sido un día muy especial para nuestro amigo Andrés, ya que abrazado de todos sus compañeros ha recibido hoy su Primera comunión, ceremonia que estoy seguro recordará con especial cariño. A continuación a modo de celebración, los oficiales se han encargado de preparar una comida en cubierta donde no ha faltado el salmorejo ni la paella, que por cierto estaba especialmente buena, casi comparable a la que hace mi padre. Durante estas comidas, tanto la dotación como los Guardiamarinas aprovechamos para endurecer los vínculos que nos unen y fortificar así esta gran familia.
No quería despedirme sin antes mandar un saludo a todos mis familiares y amigos de Cartagena que tanto me apoyan, en especial a mi abuelo que le hubiese encantado vivir esta experiencia, un abrazo.
A bordo del B/E "Juan Sebastián de Elcano", GM Mario Martínez Iglesias.