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Características del Buque Sábado, 04 Diciembre 2010 CARACTERÍSTICAS - Buque Escuela "Juan Sebastián de Elcano" Descripcion del buque. DATOS HISTÓRICOS. ASTILLEROS: ECHEVARRIETA Y LARRINAGA (CADIZ).... Read More...
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Publicado el Viernes, 29 Enero 2021 18:33
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Publicado el Martes, 26 Enero 2021 20:51
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Escrito por jeronimo
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Publicado el Jueves, 21 Enero 2021 18:27
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Escrito por jeronimo
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Hoy es viernes 15 de Enero, son las dos de la mañana y en el momento de escribir estas líneas navegamos con rumbo Oeste cuarta al Noroeste en demanda del puerto de Pearl Harbor, en la isla hawaiana de Honolulu. Los alisios nos acompañan desde que nos adentramos en el océano y ahora mismo sopla un Nornordeste fresquito por la aleta de estribor mientras la marejada sumerge de cuando en cuando los portillos de la Cámara de Guardiamarinas bajo las cálidas aguas del Pacífico.
Llevamos ya 15 días en la mar, desde que el día 1 de Enero diésemos la bienvenida al nuevo año largando amarras del soleado puerto mexicano de Manzanillo. Cuando aquel día veíamos desaparecer la costa americana en el horizonte teníamos aún muchas millas por la proa hasta nuestro destino. Para los Guardiamarinas adentrarnos en el Pacífico significaba volver a ver los días escaparse entre clases, guardias, conferencias y maniobras. Y, sin embargo, para nosotros esta navegación tiene, por así decirlo, algo de aventura.
Cuando nos levantamos cada mañana, o cada noche si así lo exige la guardia, y llegamos al puente, al pie de la jarcia, al cuarto de derrota o a la cámara de máquinas nos mueve un auténtico deseo de descubrir cosas nuevas, de vivir experiencias que pocos hayan podido vivir y poder volver a casa con algo que contar. Cuando nos adentramos en la inmensidad del océano entramos en un mundo para nosotros tan desconocido como lo fue para Magallanes hace cinco siglos, un mundo que solo conocíamos trazado en el papel de una carta náutica pero que ahora se abre por ambas bandas hasta el horizonte. Alejarse de tierra para cruzar un océano lejano impulsados por el viento, tantas millas y tanto tiempo, es para nosotros, en cierta forma, una forma de desafío y, sobre todo, una experiencia que rara vez podremos volver a vivir.
Pero no solo el mundo que queda fuera de la borda nos es desconocido. Cuando uno pisa por primera vez esta cubierta como Guardiamarina, la cantidad de cosas por aprender es abrumadora. Cada vela, cada palo, cada escala y cada cubierta son para nosotros territorio inexplorado, un mundo nuevo y fascinante en el que uno no puede dejar de sentirse como aquellos hombres que se lanzaron a descubrir el mundo, empujados por las velas de sus naves. Y por si todo ello no fuera suficiente, un barco en el mar es un organismo vivo, que sorprende a cada rato: los cabos faltan, el viento rola, las velas se izan y cargan, el mar se encalma, la derrota cambia… Los retos de cada día, aunque parezcan los mismos, son distintos a los del anterior: el rumbo que ayer era idóneo hoy ya no lo es, el velamen que nos impulsaba está ahora flameando y el mercante que se alejaba por el horizonte está ahora acercándose. El cambio es inherente al mar, y ello no es sino un aliciente para adentrarse más y más en él, sabiendo que siempre habrá algo nuevo detrás del horizonte.
Al adentrarse en esta inmensa masa azul, al reducir el mundo a unos pocos metros de madera y metal rodeados por millas y millas de agua, todas las historias narradas por los primeros exploradores que surcaron el océano parecen ahora muy reales, y en un barco como este difícilmente puede uno no ponerse en la piel de aquellos marinos que, al mando de hombres y barcos, acometieron aquellas aventuras que ahora nosotros conmemoramos.
GM1 Nieto Díaz-Robles
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Publicado el Martes, 12 Enero 2021 20:00
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Escrito por jeronimo
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Se cumple el tercer día de navegación desde que el primer día del año dejáramos Manzanillo. Se terminan las navidades y dejando la nostalgia atrás de lo que supone para muchos de nosotros pasar estas fechas tan señaladas fuera de nuestro hogar, tenemos que volver al trabajo en la mar, ya que por la proa nos esperan 25 días más de navegación hasta la llegada al siguiente puerto.
Con los primeros rayos de sol, los más valientes aprovechan para hacer deporte. Sin embargo, al ser domingo la diana a bordo se puede prolongar, aquí surge el primer dilema del día, ya que de desayuno hay los famosos churros que solo se pueden disfrutar los domingos, aunque son pocos los que se levantan para disfrutarlos, duran bastante poco en la bandeja… En mi caso y los de mi vigilancia nos los comimos, ya que estábamos salientes de guardia y no podíamos dejar escapar esa oportunidad. Una vez terminamos, iniciamos un debate sobre si nos levantaríamos para los churros el próximo domingo.
Al ser festivo, no tenemos clase y durante el día solo tenemos el compromiso de montar guardia, por lo que el día, al igual que cualquier festivo, transcurre de manera tranquila.
Como primer acto horario, aunque de manera voluntaria, tiene lugar a las 1100 el Santo Sacrificio de la Misa en cubierta. Después muchos aprovechan para hacer deporte y justo después ir a comer. Al finalizar la comida, los que fueron más madrugadores, en su mayoría, se fueron a dormir la siesta, mientras los que se despertaron más tarde tratan de recuperar la mañana perdida. De esta manera, transcurre una tarde tranquila de domingo, dónde la gente, además de estudiar también aprovecha para ver películas, incluso algunos juegan algún que otro partido al FIFA en parejas o un mus. Además la primera vigilancia aprovechó que estaban todos francos por la tarde para seguir grabando su “telecano” en cubierta.
Tras la cena, algunos se fueron a hacer deporte, quizás porque suele haber menos gente o simplemente porque se les echó el tiempo encima, aunque por norma general, la idea de la gran mayoría, especialmente los que tienen que montar media o alba, es ir a descansar cuanto antes, ya que al día siguiente, como cada lunes, comenzamos la semana.
Al comenzar la semana, el ritmo de la actividad a bordo aumenta sustancialmente, y los Guardiamarinas no disponemos de un minuto libre. La actividad es frenética y el tiempo pasa volando entre clases, estudios, guardias, observaciones astronómicas, faenas marineras incluyendo maniobras generales para adecuar el aparejo a los vientos reinantes, etc…
La comida y la cena suponen un paréntesis de relajación en esta actividad diaria tan intensa. Y para finalizar el día uno de los actos más esperados es el concierto diario de la unidad de música. El concierto de los lunes es especial ya que se entrega una foto de regalo personalizada y dedicada a cada uno de los miembros de la dotación que la semana anterior ha celebrado su cumpleaños. Es un magnífico recuerdo para que no se olviden del cumpleaños que celebraron en la mar, rodeados del cariño de toda la dotación.
Con esto, termina una semana más a bordo del B/E "J.S. de Elcano", comenzamos una nueva semana, con las mismas ganas e ilusión que el primer día.
GM1 Martínez Malagón
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Publicado el Martes, 12 Enero 2021 20:00
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Escrito por jeronimo
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Se cumple el tercer día de navegación desde que el primer día del año dejáramos Manzanillo. Se terminan las navidades y dejando la nostalgia atrás de lo que supone para muchos de nosotros pasar estas fechas tan señaladas fuera de nuestro hogar, tenemos que volver al trabajo en la mar, ya que por la proa nos esperan 25 días más de navegación hasta la llegada al siguiente puerto.
Con los primeros rayos de sol, los más valientes aprovechan para hacer deporte. Sin embargo, al ser domingo la diana a bordo se puede prolongar, aquí surge el primer dilema del día, ya que de desayuno hay los famosos churros que solo se pueden disfrutar los domingos, aunque son pocos los que se levantan para disfrutarlos, duran bastante poco en la bandeja… En mi caso y los de mi vigilancia nos los comimos, ya que estábamos salientes de guardia y no podíamos dejar escapar esa oportunidad. Una vez terminamos, iniciamos un debate sobre si nos levantaríamos para los churros el próximo domingo.
Al ser festivo, no tenemos clase y durante el día solo tenemos el compromiso de montar guardia, por lo que el día, al igual que cualquier festivo, transcurre de manera tranquila.
Como primer acto horario, aunque de manera voluntaria, tiene lugar a las 1100 el Santo Sacrificio de la Misa en cubierta. Después muchos aprovechan para hacer deporte y justo después ir a comer. Al finalizar la comida, los que fueron más madrugadores, en su mayoría, se fueron a dormir la siesta, mientras los que se despertaron más tarde tratan de recuperar la mañana perdida. De esta manera, transcurre una tarde tranquila de domingo, dónde la gente, además de estudiar también aprovecha para ver películas, incluso algunos juegan algún que otro partido al FIFA en parejas o un mus. Además la primera vigilancia aprovechó que estaban todos francos por la tarde para seguir grabando su “telecano” en cubierta.
Tras la cena, algunos se fueron a hacer deporte, quizás porque suele haber menos gente o simplemente porque se les echó el tiempo encima, aunque por norma general, la idea de la gran mayoría, especialmente los que tienen que montar media o alba, es ir a descansar cuanto antes, ya que al día siguiente, como cada lunes, comenzamos la semana.
Al comenzar la semana, el ritmo de la actividad a bordo aumenta sustancialmente, y los Guardiamarinas no disponemos de un minuto libre. La actividad es frenética y el tiempo pasa volando entre clases, estudios, guardias, observaciones astronómicas, faenas marineras incluyendo maniobras generales para adecuar el aparejo a los vientos reinantes, etc…
La comida y la cena suponen un paréntesis de relajación en esta actividad diaria tan intensa. Y para finalizar el día uno de los actos más esperados es el concierto diario de la unidad de música. El concierto de los lunes es especial ya que se entrega una foto de regalo personalizada y dedicada a cada uno de los miembros de la dotación que la semana anterior ha celebrado su cumpleaños. Es un magnífico recuerdo para que no se olviden del cumpleaños que celebraron en la mar, rodeados del cariño de toda la dotación.
Con esto, termina una semana más a bordo del B/E "J.S. de Elcano", comenzamos una nueva semana, con las mismas ganas e ilusión que el primer día.
GM1 Martínez Malagón
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